Una variación robusta y elegante del Negroni, con notas amargas, dulces y un final cítrico gracias a la cáscara de toronja.
Un clásico cálido que combina whisky, café recién hecho y crema batida, perfecto para cerrar la noche con un toque reconfortante.
Un cóctel sofisticado y balanceado, donde el whisky se mezcla con vermouth y bitters, coronado con un toque salado de aceituna azul.
Un trago atemporal que resalta la esencia del whisky, realzado con notas frutales de plátano y manzana.
Una versión mexicana del clásico Penicillin, con whisky, jengibre especiado y un toque ahumado de mezcal que aporta carácter único.