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El trabajo del Master Blender al elaborar whisky irlandés

Elaboración del whisky irlandés

Cuando tienes un extraordinario new make spirit de malta que ha sido triplemente destilado en alambique de cobre de manera tradicional, y lo colocas a resguardo dentro de barricas hechas a mano bajo los más estrictos lineamientos de atención al detalle, parece increíble entender que el trabajo arduo apenas comienza, pero en Bushmills sabemos que es así. 

El complejo arte de encontrar el balance y la armonía adecuados entre todos los elementos que conforman el whisky a la hora de mezclarlo requiere de habilidades y un tacto únicos. 

Para Bushmills la figura de nuestro Master Blender resulta igual de importante en la destilería que la del Master Distiller. El trabajo que ambos realizan es fundamental para obtener cada uno de los perfiles de nuestros reconocidos single malts —es decir, todas las características de un buen whisky irlandés—, ya que no puedes tener un gran whisky sin un gran destilado, pero después el tiempo y la sensibilidad se convierten en todo. 

Si alguna vez te has preguntado cómo se hace el whisky irlandés y cómo entra el Master Blender en el proceso, aquí encontrarás las respuestas que buscabas. 

¿Cuál es el papel del Master Blender al hacer whisky irlandés?

No hay una manera exacta de decir cuál es el verdadero whisky irlandés, ya que este evoluciona de manera particular dentro de cada barrica, sin importar si pertenecen al mismo batch de producción. Hay que entender y lidiar con cómo afectan la altura sobre el nivel del mar, la presión atmosférica, el tipo de madera y los líquidos que almacenó previamente la barrica, así como el tostado, el clima, la humedad, entre muchos otros factores, incluyendo la propia posición de cada barril dentro del warehouse. 

barricas de whisky de malta irlandés

Una vez que los líquidos son evaluados organoléptica y químicamente, se separan para formar parte de un determinado single malt (recordemos que todo single malt es una mezcla de whiskies de malta provenientes de la misma destilería, a excepción de que se indique en la etiqueta que proviene de una sola barrica) y se trasladan a un tanque de mezcla, regularmente de acero inoxidable, en el que son vertidos para lograr el perfil buscado, estabilizados, filtrados y diluidos con agua potable hasta obtener la graduación alcohólica buscada antes de embotellarse. 

Al hacer el whisky irlandés, el día a día de nuestro Master Blender fluctúa entre el laboratorio y las bodegas. 

Desde los análisis químicos, las muestras a punta de nariz directo de las barricas para la elección de los líquidos que irán a las nuevas mezclas, hasta la obtención de muestras enfocadas al descubrimiento de whiskies excepcionales que merezcan la pena ser embotellados en ediciones limitadas, o toneles que deban recibir seguimientos puntuales por las características únicas de sus líquidos.

Además, su trabajo se extiende a la selección de barricas provenientes de todo el mundo, tanto del inventario que sustituirá a las actuales como la obtención de barricas exóticas que complementen la labor de innovación en el terreno de añejamiento, que forma parte de la historia y tradición de Bushmills y que aporta nuevos perfiles a nuestros extraordinarios whiskies.

Dentro de Bushmills este trabajo está bajo el resguardo de Helen Mullholan, quien con más de 27 años dentro de la destilería, ocupa el cargo de Master Blender. 

No solo es la primera mujer en ocupar esta posición en Irlanda, Helen también ha sido reconocida por diversas instituciones de la industria por sus trabajos en innovación y contribuciones al mundo del single malt irlandés. 

Ella es la responsable de seleccionar de entre las más de 350 mil barricas que tenemos en bodega los líquidos perfectos para cada una de sus creaciones en un estado óptimo de madurez. Gracias a su inusual experiencia, conoce a la perfección los efectos que cada tipo de madera tiene en el whisky, y sabe en qué momento hacer la elección de cada barrica para que cumpla con las características apropiadas que le ayuden a desarrollar perfiles armónicos y complejos, pero que respeten los más de 400 años de historia de Bushmills y su tradición de crear el mejor whisky de malta irlandés.